Soledad, Atlántico.
La madrugada del domingo se convirtió en tragedia para una familia en el barrio Nuevo Éxito, cuando Darianny José Socarrás Prado, una joven madre de 29 años, murió tras recibir una bala perdida mientras se encontraba en el balcón de su vivienda.
La víctima, madre de tres niñas y auxiliar de enfermería, se alistaba para comenzar su jornada doméstica como cada fin de semana. Había madrugado para adelantar el lavado de los uniformes y la ropa de sus hijas, sin imaginar que ese acto de rutina sería el preludio de una tragedia.
Los hechos ocurrieron hacia las 4:50 de la mañana. Según testigos, una riña callejera estalló frente al conjunto residencial y se escucharon gritos, piedras y disparos. Darianny, preocupada por el alboroto, se asomó brevemente al balcón para ver qué sucedía. En ese instante, una bala impactó su cuerpo.
Su hija mayor, que se encontraba dentro del apartamento, no notó de inmediato lo ocurrido. Al salir a buscar a su madre, la encontró tendida en la entrada, gravemente herida. Las otras dos niñas dormían en sus habitaciones, ajenas al horror.

Pese a los esfuerzos de algunos vecinos, Darianny falleció en el lugar. Su muerte ha causado conmoción en la comunidad, que la conocía como “Nanny”: una mujer trabajadora, luchadora y amorosa, que enfrentó la viudez criando sola a sus hijas.
El crimen ha reavivado la indignación por el incremento de hechos violentos en el municipio de Soledad, donde la vida de una madre dedicada puede extinguirse por el simple acto de mirar por una ventana.
Las autoridades adelantan investigaciones para identificar a los responsables del tiroteo. Entre tanto, tres niñas quedan sin su madre, en un país donde la violencia sigue quebrando hogares sin previo aviso.