Tras la declaratoria de alerta naranja por la actividad del volcán Puracé, las autoridades del Huila adelantaron una reunión extraordinaria con el fin de coordinar acciones preventivas y de alistamiento en los municipios ubicados dentro del área de influencia. Al encuentro asistieron la Gobernación del Huila, la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, organismos de socorro, fuerza pública y las alcaldías de Isnos, Saladoblanco, San Agustín y La Argentina.
Durante la sesión, los integrantes del Comité de Manejo de Desastres revisaron los reportes del Servicio Geológico Colombiano, que indican una columna eruptiva cercana a los 700 metros de altura y actividad sísmica constante en el volcán. Ante estos indicadores, las autoridades reiteraron que en el departamento se mantiene vigilancia permanente y coordinación interinstitucional para responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad. “Estamos en seguimiento constante a la actividad del volcán”, señaló Jorge Leonardo Chaparro, geólogo de la Oficina para la Gestión del Riesgo.
Las autoridades hicieron un llamado a la calma al confirmar que en el Huila no se han registrado caídas de ceniza ni afectaciones en los municipios del área de influencia. Sin embargo, insistieron en la importancia de que la ciudadanía se informe únicamente a través de fuentes oficiales y reporte cualquier anomalía en zonas rurales o centros poblados. “Un llamado a la calma porque no hemos tenido reportes de ningún tipo de afectación”, reiteró Chaparro.
Aunque no se han recibido reportes de emergencias, la Oficina para la Gestión del Riesgo compartió una serie de recomendaciones preventivas para la comunidad, entre ellas limitar desplazamientos, evitar actividades al aire libre y usar tapabocas N95 y protección ocular. También se aconseja almacenar agua de forma segura, mantener puertas y ventanas cerradas y retirar en seco la ceniza en caso de contacto. Las autoridades pidieron especial atención a las cubiertas de viviendas en caso de acumulación, advirtiendo que no deben humedecerse para evitar riesgos de colapso.
