El nuevo caso involucra a un niño de 11 años, residente de Neiva, quien sufrió quemaduras de primer grado en la cara y el torso, afectando menos del 5% de su cuerpo. Este incidente ocurrió mientras el menor observaba a otras personas manipular un tipo de fuego artificial llamado “triquitraque”.
César Alberto Polanía Silva, Secretario de Salud del Huila, expresó su preocupación ante estos casos: “Hasta la fecha hemos registrado 4 incidentes y esperamos una disminución durante esta temporada. Es crucial que todos los ciudadanos eviten exponer a los menores a la pólvora y que se establezcan controles para reducir su comercialización y distribución a personas no aptas, lo que podría poner en peligro a la población”.

De los casos reportados en el departamento del Huila, el 75% resultó de la manipulación directa de la pólvora y el 25% fue debido a la observación. Se evidenció que el 50% de los incidentes causaron quemaduras, mientras que el 50% resultaron en daños oculares, y el 25% en laceraciones.
Las lesiones fueron causadas por diferentes tipos de artefactos: cohetes, tronantes, totes y triquitraques, cada uno contribuyendo en un 25% a los incidentes.
En el Huila, tres menores de edad han sido afectados por el uso de pólvora pirotécnica: dos casos en Neiva y uno en Timaná.