Tres años después del accidente que cobró la vida de la joven universitaria Laura Sofía Parra Ibáñez, un juez condenó a Santiago Alejandro Claros Sarmiento, conductor de un colectivo de servicio público, a dos años y dos meses de prisión, además de imponerle una inhabilidad para conducir vehículos por 40 meses.
De acuerdo con el proceso judicial, el hombre aceptó los cargos y suscribió un preacuerdo con la Fiscalía, lo que permitió agilizar la decisión. La pena fijada fue de 26 meses de prisión, junto con la prohibición de ejercer actividades relacionadas con la conducción durante más de tres años.
El caso se remonta al momento en que la joven cayó del vehículo de transporte público en el que se movilizaba, en hechos que generaron profunda consternación en la capital huilense y reabrieron el debate sobre las condiciones de seguridad en el servicio colectivo urbano.
Aunque dentro del proceso se evidenció que el conductor actuó con imprudencia, la condena quedó en los términos del preacuerdo judicial, decisión que ha generado reacciones frente a la proporcionalidad de la pena impuesta.
