Entre adiciones millonarias y dudas jurídicas: el Concejo de Neiva en contrarreloj

La sesión del 17 de febrero en el Concejo de Neiva dejó al descubierto no solo el avance de los proyectos de adición presupuestal para 2026, sino también tensiones políticas y advertencias jurídicas que marcaron el debate. Aunque se anunciaron ponencias positivas a los Proyectos de Acuerdo 002 y 003, varios cabildantes insistieron en la necesidad de mayor claridad antes de acelerar su trámite en medio del cierre de las sesiones extraordinarias.

Mientras los concejales Héctor Camilo Perdomo y Juan Diego Amaya defendieron las iniciativas como herramientas para fortalecer la ejecución del tercer año presupuestal, desde el recinto se pidió prudencia. La cercanía del 18 de febrero como fecha límite abrió el debate sobre si existe el tiempo suficiente para un análisis de fondo o si se requerirá una ampliación extraordinaria, decisión que depende exclusivamente del alcalde.

El Proyecto 001, relacionado con pasivo exigible de vigencia expirada, continúa sin ponencia radicada. El concejal Alejandro Serna explicó que estudia no solo la legalidad sino la conveniencia del mismo, especialmente frente a posibles demandas contractuales como las asociadas al Coliseo de Voleibol. La advertencia dejó en el ambiente una pregunta de fondo: ¿se están evaluando con rigor los riesgos fiscales que podrían impactar las finanzas del municipio?

A esto se sumó la socialización de documentos del proceso de elección del Contralor Municipal 2026–2029, incluyendo la solicitud a la Universidad del Tolima para revisar técnicamente las hojas de vida y posibles inhabilidades. Aunque el trámite avanza en lo formal, en el recinto también hubo inconformidad por el orden del día y fallas técnicas en el sonido, situaciones que para algunos concejales afectan la calidad del debate democrático en una coyuntura clave para el control fiscal y presupuestal de la ciudad.