Asamblea del Huila lideró Audiencia Pública por la protección del Páramo de Miraflores

En una audiencia pública considerada histórica por su intensidad, participación y trascendencia ambiental, la Asamblea Departamental del Huila reunió a líderes sociales, comunidades indígenas, representantes de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), funcionarios de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), organizaciones ambientales y diputados del departamento para debatir el futuro del Páramo de Miraflores, uno de los ecosistemas más estratégicos del sur colombiano.

El evento se desarrolló en medio de una creciente preocupación por el uso de predios dentro del Parque Natural Cerro Páramo de Miraflores para fines de reforma agraria, una medida que ha generado tensiones entre instituciones del Estado y comunidades defensoras del territorio.

El presidente de la Asamblea, diputado Sergio Andrés Trujillo Perdomo, destacó la importancia del espacio como una oportunidad para escuchar a todas las partes y construir consensos en defensa del medio ambiente. “ El recinto fue escenario de un debate trascendental, donde se acordaron compromisos serios y una nueva fecha de seguimiento. Esta Asamblea seguirá siendo garante de la defensa del territorio huilense ”, afirmó.

Con contundencia, Camilo Agudelo, director de la CAM, dejó clara la postura de la autoridad ambiental frente al uso indebido de áreas protegidas: “ No puede permitirse que predios dentro del parque natural sean usados para reforma agraria. Estas tierras deben ser conservadas, restauradas y protegidas por el Estado .”

Agudelo explicó que predios como el de Gigante abastecen a más de 600 familias con agua potable, y por su alto valor en biodiversidad, deben ser destinados exclusivamente a conservación. “ No se trata de negar derechos a comunidades vulnerables, sino de garantizar que estos procesos no sacrifiquen ecosistemas estratégicos ”, concluyó.

Por su parte, Lester Garrido, director de la Agencia Nacional de Tierras en Huila, defendió el proceso de adjudicación del predio Paraíso a una comunidad indígena. Aunque reconoció la falta de coordinación en algunos momentos, negó que haya habido desconocimiento del carácter ambiental del área: “ Los procedimientos incluyen conceptos técnicos de las corporaciones y seguiremos abiertos al diálogo interinstitucional .”

Sin embargo, su ausencia de autocrítica frente al traslape con áreas de conservación fue fuertemente cuestionada por diputados como Armando Acuña, quien expresó su indignación por la inasistencia de directivos nacionales de la ANT y la Procuraduría Agraria: “ Nos preocupa profundamente que se otorguen tierras de páramo para producción agrícola. Esa zona es intocable y debe ser excluida de procesos de reforma agraria. ”

Conclusiones contundentes: acciones inmediatas y próximas mesas de trabajo

La duma departamental cerró la audiencia con una serie de conclusiones y decisiones clave, entre ellas:

  1. Reubicación de las familias asentadas en el predio Paraíso.
  2. Suspensión del proceso de compra de predios El Roble, Santa Helena y lotes en la vereda El Vergel (Garzón).
  3. Revisión de la entrega del predio Mañanitas a comunidad indígena.
  4. Prohibición de compra de predios ubicados en zonas traslapadas con parques naturales.
  5. Instalación de una mesa técnica interinstitucional en el municipio de Garzón.
  6. Revisión cartográfica conjunta entre la CAM y la ANT de los polígonos de áreas protegidas antes de futuras adquisiciones de tierras.

Estas decisiones buscan garantizar un equilibrio entre la necesidad de acceso a tierras para comunidades rurales y la urgente protección de ecosistemas clave como el Páramo de Miraflores.

Los diputados acordaron que las conclusiones de esta audiencia serán enviadas a la Presidencia de la República, los Ministerios de Ambiente y Agricultura, así como a los órganos de control, exigiendo acciones concretas y una revisión de las políticas de reforma agraria en zonas ambientales sensibles.

La audiencia deja un precedente en el Huila: la defensa del medio ambiente y los derechos de las comunidades no son excluyentes, pero requieren de coordinación estatal, planificación rigurosa y un respeto absoluto por los límites naturales. El Páramo de Miraflores no es solo un ecosistema; es el corazón hídrico del departamento, y su protección es un deber colectivo.