MANOTAZO A LAS COMPENSACIONES DEL QUIMBO  

Con las cartas marcadas

Por: Marco Fidel Yukumà

Un acuerdo siniestro está a punto de finiquitarse para liberar definitivamente a la empresa ENEL de cumplir con lo que resta del plan de compensaciones, contemplado en la licencia ambiental de la represa El Quimbo. Detrás de la componenda están los ministerios de Agricultura, Medio Ambiente, la ANLA  y el gobernador del Huila, Rodrigo Villalba Mosquera.  

La estrategia tiene tres fases perversas, y están pensadas para  escindir olímpicamente los derechos de las familias afectadas por la construcción de la obra, y de paso, liberar descaradamente a ENEL, empresa propietaria, de cumplir, en su totalidad, con el plan de compensaciones que se ha venido desarrollando a retazos.

El listado de compensaciones establece que el gobierno nacional tiene la obligación de comprar 2.700 hectáreas de tierra para convertirlas en un distrito de riego por gravedad, con el fin de que sean cultivadas por los afectados de los 6 municipios que integran la zona de impacto de la represa,  y ENEL según la licencia ambiental, debe financiar con sus recursos esas obras de irrigación que tienen un costo estimado en 200 mil millones de pesos.

La impronta villalbista

La componenda que se está fraguando para favorecer a ENEL, con la anuencia del gobernador del Huila Rodrigo Villalba Mosquera, consiste de un lado, en descartar el distrito de riego, y a cambio, entregar a 426 familias, marginando al resto de los afectados, la suma de 86 millones de pesos.  Es decir, que el distrito de riego que cuesta 200 mil millones de pesos, se sustituye por una mísera donación per cápita que en conjunto, no suma más de 36 mil millones de pesos, descartando el proyecto de  irrigación de 2.700 hectáreas de tierra, que es la médula de las compensaciones, por lo que significa, no sólo, para los afectados, sino para la economía y desarrollo de la región. Los predios  que se inundaron con el embalse de la represa no se recuperan jamás. Se perdió para siempre una de las áreas de la región más rica en ganadería, cacao, café, arroz, minería, arqueología, y un inventario biodiverso  que fue sacrificado con sevicia, tipificándose el más atroz de los crímenes ambientales de que se tenga noticia.                            

La otra jugada sucia que se pretende  incluir  en la perversa maniobra, consiste en reducir de 6 a 3 los puertos que ENEL debe construir en la represa para garantizar una adecuada movilidad y óptimo desarrollo  de las actividades turísticas, de pesca y demás. En la licencia ambiental se ordenan 6 puertos, resultado de estudios y cálculos técnicos, pero como el propósito es proteger a los propietarios de la represa por encima de los intereses de la región y los afectados, se quieren pasar por la faja esa obligación que no pude ser ni siquiera negociable, según lo advierten los ambientalistas y expertos que le hacen seguimiento al desproporcional tema.       

Con gallinas también se prevarica

Durante el invierno pasado, las represas  El quimbo y Betania, propiedad de ENEL Colombia S.A  E.S.P abrieron irresponsablemente las compuertas, provocando graves inundaciones aguas abajo con un lamentable saldo de damnificados en Palermo, Neiva y otros municipios. Los daños fueron cuantiosos, y no se pudieron evitar, porque no se informó a tiempo, y adicionalmente  ENEL, no tiene plan de contingencia a pesar de que la licencia lo exige, y numerosas organizaciones ambientales y sociales lo han denunciado desde años atrás, sin que a nadie le importe, ni siquiera al gobernador del Huila Rodrigo Villalba Mosquera. Han sido  tan irresponsables los dueños del  Quimbo, que empezaron a operar sin plan de contingencia, según denuncias de Aso quimbo, y muchas otras organizaciones  que reportan a diario la contaminación y estrangulamiento sistemático del río Magdalena, durante la operación irregular para la generación diaria de energía.

Resultado de las muy buenas relaciones entre el gobernador y las altas dignidades de ENEL, suscribieron, con título sugestivo, como para una película, El CONVENIO DE  COOPERACIÒN 006 DEL 2025, PARA  IMPLEMENTACIÒN DE ACCIONES SOCIALES EN LOS MUNICIPIOS AFECTADOS POR FENOMENOS NATURALES  Y EL FORTALECIMIENTO DEL DESARROLLO TERRITORIAL SOSTENIBLE ANTE EMERGENCIAS CLIMATICAS,  para Compensar a los damnificados de las inundaciones  con 20 gallinas ponedoras  por  familia, y nada más. Toda esa parafernalia para justificar entrega de  gallinas que en nada compensa los cuantiosos daños  provocados por las inundaciones.  Lo grave ahí, es que el mandatario de los huilenses, del presupuesto del departamento, destinó más de 500 millones de pesos, sin tener en cuenta que las inundaciones y los daños fueron causados por la imprevisión de una empresa privada que debe por su cuenta asumir esa responsabilidad. Según abogados consultados, advierten que la gobernación, no pude, ni debe, destinar recursos del presupuesto oficial para compensar daños que causó una entidad particular que nada tiene que ver con la administración departamental, incluso, se habla de un eventual prevaricato en el que incurriría el gobernador por ponerse a asumir y pagar perjuicios que no le corresponden. Muy posiblemente te  le toque recoger las gallinas ponedoras.                      

Tú me ayudas…

Pero con el señor gobernador Villalba Mosquera, y su desmedida ambición, cualquier cosa puede pasar. Como recompensa por tanta generosidad con los propietarios del Quimbo, se adjudicaría el contrato de pavimentación de la vía perimetral por más de 200 mil millones de pesos, a la firma  MASET, consentida del mandatario, premiada con numerosos y jugosos contratos adjudicados por el departamento, según el listado que aparece en la página de SECOP. Hay que recordar que  esta vía también forma parte del plan de compensaciones y como todas las compensaciones también está  retrasada, quizás, porque ningún gobernador se había atrevido a recomendar a su contratista de confianza. “Tú me ayudas, yo te ayudo” viejo adagio que ha Marcado la larga y muy cuestionada  carrera clientelista de Rodrigo Villalba, que  podría repetirse en esta nueva trama.      

Este intento por deshacerse de los derechos de los afectados del quimbo, ya se ha hecho varias veces, pero se han topado con la oposición del gobernador de turno, pero esta vez, ni el turno ni el gobernador, pues todos sabemos que Rodrigo Villalba es así, primero él, después él, y los suyos. El Huila, su tierra, que se joda. Quedará para la historia como el gobernador que escamoteó sin  escrúpulo alguno, los derechos adquiridos por los afectados del Quimbo, que debieron desalojar sus predios para entregárselos a una multinacional que se enriquece segundo a segundo, matando sin piedad el río Magdalena, arrasando con el patrimonio ambiental, ante los ojos cómplices de unos pocos, y la impotente mirada del Huila entero.