El Concejo de Neiva puso sobre la mesa una de las propuestas más ambiciosas para la ciudad: la construcción de un estadio privado, iniciativa que fue socializada tras la gestión del concejal Cristian Bautista, quien anunció la participación del empresario Felipe Olave. El proyecto busca reactivar el fútbol profesional y generar empleo en la región, aunque desde ya despierta tanto expectativa como preocupación.
Durante la sesión, varios cabildantes expresaron reparos frente a la viabilidad ambiental del proyecto. El concejal Roberto Escobar advirtió sobre posibles afectaciones por la construcción de un muro de contención en cercanías del río Magdalena, mientras que Abel Mendoza señaló que el terreno estaría clasificado como zona de alto riesgo ambiental, lo que podría dificultar la obtención de licencias.
Ante este panorama, se propuso la creación de una comisión accidental que permita hacer seguimiento técnico, jurídico y ambiental al proyecto, con el fin de garantizar que cualquier decisión se ajuste a la normativa vigente y no comprometa los intereses colectivos. Además, se planteó la necesidad de claridad institucional para evitar retrasos como los registrados en otros proyectos del departamento.
En medio del debate, también surgieron cuestionamientos a la administración municipal por presuntos retrasos en respuestas a requerimientos de control político, así como llamados a priorizar otras obras estratégicas para la ciudad. El Concejo insistió en la importancia de articular esfuerzos entre el sector público y privado para avanzar en iniciativas que impulsen el desarrollo sin poner en riesgo el entorno ni el bienestar ciudadano.
