Bomberos del Huila advierten que no tienen capacidad suficiente ante la temporada más fuerte de El Niño

Los cuerpos de bomberos del Huila enfrentan limitaciones de infraestructura, movilidad y equipos para responder a una eventual temporada crítica de incendios forestales, mientras los pronósticos climáticos anticipan un fortalecimiento del fenómeno de El Niño durante los próximos meses.

De acuerdo con el seguimiento del IDEAM, las condiciones asociadas al fenómeno podrían alcanzar sus niveles más críticos entre octubre y diciembre de 2026, periodo en el que se prevén mayores temperaturas y una reducción significativa de las lluvias.

El capitán Edidson Fernández, delegado departamental de Bomberos del Huila, señaló que la situación de los organismos de socorro en el departamento sigue siendo preocupante, especialmente por las condiciones de varias estaciones y la falta de equipos suficientes para atender emergencias de gran magnitud.

Según el funcionario, buena parte de los cuerpos de Bomberos Voluntarios funcionan en construcciones antiguas que no cumplen con las actuales normas sismorresistentes. Esta situación, además de representar un riesgo para los propios socorristas, podría afectar la prestación del servicio en caso de una emergencia de gran escala.

A las dificultades de infraestructura se suman deficiencias en materia de vehículos y equipamiento especializado para atender incendios forestales y otras emergencias.

Pronósticos advierten una temporada de alta intensidad

El seguimiento realizado por el IDEAM durante agosto señala que las condiciones de El Niño se encuentran en proceso de fortalecimiento. Los pronósticos internacionales también apuntan hacia un evento de intensidad considerable durante el segundo semestre de 2026.

Las mayores afectaciones para el departamento se esperan durante el último trimestre del año, cuando podrían aumentar las temperaturas y disminuir las precipitaciones, condiciones que elevan el riesgo de incendios de cobertura vegetal y presión sobre las fuentes hídricas.

Ante este escenario, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) activó medidas preventivas para el Huila y puso en marcha un plan de contingencia enfocado en el seguimiento del recurso hídrico, la prevención de incendios y la regulación de actividades que puedan incrementar los riesgos ambientales.

Entre las medidas se encuentra la restricción de quemas agrícolas y de las llamadas limpiezas de lotes. Además, las alcaldías y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo deben activar sus planes de emergencia y garantizar los convenios operativos con los cuerpos de bomberos.

La CAM también solicitó a las empresas de servicios públicos reforzar las medidas de ahorro y uso eficiente del agua, así como mantener vigilancia sobre los niveles de los embalses de El Quimbo y Betania.

Sin embargo, Bomberos Huila advierte que la respuesta institucional podría verse limitada por la falta de recursos. Según el capitán Fernández, seis de los 27 municipios del departamento no cuentan actualmente con convenio con los cuerpos de bomberos: Altamira, Palestina, Santa María, Baraya, Elías y Tarqui.

La situación es especialmente compleja en Elías, donde el cuerpo de bomberos habría dejado de operar debido a la falta de respaldo institucional.

Mientras se acerca la temporada de mayor intensidad prevista para El Niño, los organismos de socorro esperan que las autoridades departamentales y municipales fortalezcan las inversiones en infraestructura, vehículos y equipos para evitar que las limitaciones actuales terminen afectando la capacidad de respuesta ante una emergencia.