El Congreso de la República aprobó el Presupuesto General de la Nación para 2027, por un monto de $634,9 billones, luego de una extensa jornada de discusiones que se prolongó por más de 20 horas entre el Senado y la Cámara de Representantes.
La aprobación de la Cámara, registrada en la madrugada del martes 20 de octubre, completó el trámite legislativo y dejó el proyecto pendiente de sanción presidencial para convertirse en ley.
En la Cámara de Representantes, la iniciativa obtuvo 112 votos a favor, mientras que en el Senado recibió previamente 57 votos favorables y uno en contra, según las cifras reportadas. Durante el debate se incorporaron modificaciones frente a la propuesta inicial del Gobierno.
Más recursos para inversión y sectores estratégicos
Entre los cambios aprobados se encuentra la reducción de $8,36 billones destinados a la amortización de la deuda pública, con el propósito de liberar recursos para otros rubros del presupuesto.
La distribución contempla $94,6 billones para inversión y cerca de $147 billones para el pago de obligaciones financieras. El monto total representa un incremento del 14,2 % frente al presupuesto de 2026.
De acuerdo con lo expuesto durante el debate, se incorporaron recursos adicionales para sectores como salud, Defensa y minas y energía. El presidente del Senado, Honorio Henríquez, señaló que el texto incluye $5 billones más para salud y $6,4 billones adicionales para el Ministerio de Defensa, en comparación con la propuesta inicial.
Para minas y energía se aprobaron $3 billones adicionales, con lo que la asignación del sector pasaría de $7,5 billones a $10,51 billones.
El articulado también contempla $100.000 millones adicionales para educación, $100.000 millones para la Registraduría Nacional del Estado Civil y otros $100.000 millones para la Rama Judicial.
Además, se incluyeron $11.400 millones para indemnizaciones a familiares de soldados muertos en combate, $30.000 millones para gastos de funcionamiento de la Defensoría del Pueblo, $26.500 millones para un programa de esterilización de perros y gatos del Ministerio de Ambiente y $70.000 millones para gas licuado de petróleo (GLP).
Recorte a la JEP genera discusión
Uno de los puntos que generó controversia fue la reducción de $11.402 millones del presupuesto de inversión de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Según la proposición presentada durante el trámite, esos recursos serían trasladados al Ministerio de Defensa para atender indemnizaciones pendientes a familiares de integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional asesinados por las extintas Farc-EP.
La propuesta fue atribuida al representante Daniel Briceño, del Centro Democrático, y estaría dirigida al pago de sentencias ejecutoriadas. La modificación abrió cuestionamientos sobre sus posibles efectos en la financiación de la jurisdicción encargada de investigar y juzgar crímenes relacionados con el conflicto armado.
La ejecución de esta medida dependerá de las disposiciones que finalmente queden establecidas en la ley presupuestal.
Control a la ejecución de los recursos
El texto aprobado también contempla facultades para que el presidente de la República pueda trasladar excedentes de determinadas partidas al denominado Fondo Milagro. Esta disposición generó inquietudes sobre el alcance de las atribuciones del Ejecutivo para modificar la distribución de los recursos durante la ejecución presupuestal.
Como mecanismo de seguimiento, se estableció la presentación de informes trimestrales sobre la disponibilidad de caja y los gastos de la Nación durante 2027, con el objetivo de facilitar el control sobre el manejo de los recursos públicos.
Una discusión marcada por desacuerdos
El debate estuvo acompañado de diferencias sobre el procedimiento de votación y el contenido de varios artículos. En el Senado, 65 artículos sin proposiciones se aprobaron en bloque. También se sometieron a una misma votación los artículos 2, 90, 91 y 92, decisión que, según la información reportada, obtuvo 58 votos a favor y 15 en contra.
Cerca de 800 proposiciones adicionales fueron rechazadas en bloque, en medio de una discusión que se extendió durante más de 20 horas.
Con la aprobación del Congreso, el presupuesto de 2027 queda pendiente de sanción presidencial. Una vez complete ese trámite, definirá la distribución de los recursos públicos y la financiación de los principales programas y sectores del Estado durante el próximo año.
