El Vaticano ha aprobado oficialmente la bendición de parejas del mismo sexo y aquellas que se encuentran en “situaciones irregulares”, marcando un cambio significativo en la postura de la Iglesia Católica. Sin embargo, es importante destacar que esta bendición no se considera equivalente al rito tradicional del matrimonio católico y no puede llevarse a cabo simultáneamente con ceremonias civiles de unión ni compartir elementos rituales con el sacramento del matrimonio.

El comunicado del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, respaldado por el papa Francisco, subraya que las bendiciones para parejas en situaciones irregulares, incluidas las del mismo sexo, no deben seguir una estructura ritual específica por parte de las autoridades eclesiásticas para evitar confusiones con la bendición del matrimonio. Este paso, claro en su apertura hacia la bendición de parejas homosexuales, ha generado tensiones dentro de la Iglesia, especialmente con la resistencia de la ala conservadora, especialmente en Estados Unidos.
Este pronunciamiento llega seis semanas después del Sínodo para el futuro de la Iglesia católica, donde se discutieron temas sociales, incluida la aceptación de personas LGTB y divorciados vueltos a casar. Aunque cinco cardenales conservadores pidieron al papa que reafirmara la doctrina católica sobre las parejas homosexuales, el documento final del Sínodo no abordó esta cuestión.

Cabe destacar que, a pesar de este cambio en la postura, en 2021, el Vaticano reiteró que la homosexualidad es considerada un “pecado” y que las parejas del mismo sexo no pueden recibir el sacramento del matrimonio. Desde su elección en 2013, el papa Francisco ha enfrentado resistencia por parte de los conservadores al abogar por una Iglesia más inclusiva, limitando incluso el uso de la misa tradicional en latín en 2021.