Con aplausos y acompañados de una serenata interpretada por mariachis, los féretros con los restos mortales de seis de las ocho víctimas que fallecieron en un incendio en su residencia en el sur de Neiva fueron recibidos en la iglesia catedral ‘La Inmaculada’.
La caravana fúnebre llegó al templo católico alrededor de las tres de la tarde, donde familiares y allegados aguardaban vestidos en su mayoría con camisetas blancas que llevaban impresas las fotografías de los difuntos. Cada uno de los féretros fue llevado al interior del templo, siendo recibidos por los sacerdotes Norbey Artunduaga y Alonso Sánchez, quienes rociaron agua bendita sobre ellos y oficiaron la misa.

El sacerdote Alonso Sánchez, quien ha brindado apoyo a la familia desde el inicio de la tragedia, expresó: “En estos momentos, las palabras sobran. Estamos aquí para acompañarlos, para pedirle al Señor Jesucristo y a su Santísima Madre María que les dé fortaleza y consuelo a todos”. El sacerdote instó a la unidad para superar este difícil momento: “Sigamos unidos en la oración, unidos a Dios y como hermanos. Que Dios y la Virgen les brinden fuerza y esperanza”.
Los restos de José de Jesús Pallares Villanueva fueron trasladados a Barranquilla por su hermana, mientras que los de Laura Sofía Joven Murcia fueron llevados a Bogotá.