Siete años sin sede adecuada obliga a más de 300 alumnos a estudiar bajo árboles y en casas arrendadas en el corregimiento de Vegalarga. Comunidad denuncia negligencia de las autoridades.
El colegio Roberto Durán Alvira, ubicado en el corregimiento de Vegalarga, zona rural de Neiva, completa siete años sin recibir estudiantes en su sede principal debido al alto riesgo de colapso de su infraestructura. Esta situación ha obligado a más de 300 alumnos a recibir clases en condiciones precarias, incluyendo patios, debajo de árboles y en casas vecinas arrendadas por la comunidad.
A pesar de los estudios que desde hace años advierten sobre el peligro inminente de la estructura, las instalaciones del colegio continúan deteriorándose sin que se hayan realizado intervenciones significativas para su recuperación. La falta de un espacio adecuado para la educación ha generado inconformidad y preocupación entre los habitantes del corregimiento.
Medidas de emergencia de la comunidad
Ante la inacción de las autoridades, la comunidad de Vegalarga ha tomado la iniciativa para garantizar la continuidad de las clases. Se han habilitado espacios improvisados como patios al aire libre y se han arrendado viviendas cercanas para funcionar como salones de clase temporales. Sin embargo, estas soluciones no cumplen con las condiciones óptimas para el proceso educativo, exponiendo a los estudiantes y docentes a diversas dificultades y riesgos.
Vicenta Álvarez Rojas, líder comunal del sector, expresó su indignación ante la situación y criticó la negligencia de las administraciones locales. “Es lamentable que nuestros niños y jóvenes tengan que estudiar en estas condiciones. Hemos hecho múltiples solicitudes y gestiones, pero hasta ahora no hemos obtenido una respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes”, afirmó Álvarez.
Deterioro progresivo de la institución
Mientras tanto, la infraestructura original del colegio sigue en franco deterioro. La naturaleza ha invadido los salones, baños y áreas de descanso, agravando aún más el estado de abandono de la institución educativa. Recientemente, miembros de la comunidad organizaron jornadas de limpieza y mantenimiento básico en un esfuerzo por rescatar el espacio, pero reconocen que se requieren intervenciones más profundas y estructurales para garantizar la seguridad y funcionalidad del colegio.
Llamado a las autoridades
La comunidad educativa de Vegalarga hace un llamado urgente a las autoridades municipales y departamentales para que prioricen la reconstrucción y adecuación del colegio Roberto Durán Alvira. Destacan la importancia de contar con un espacio digno y seguro que garantice el derecho a la educación de cientos de niños y jóvenes de la zona rural de Neiva.
“Necesitamos soluciones concretas y rápidas. La educación es fundamental para el desarrollo de nuestra comunidad y no podemos seguir permitiendo que nuestros estudiantes sean relegados a condiciones indignas”, concluyó la líder comunal.
Las autoridades locales aún no se han pronunciado oficialmente sobre las acciones que tomarán para abordar esta problemática que afecta directamente al sector educativo de Vegalarga.
