Después de permanecer 10 meses hospitalizado tras sobrevivir a un atentado sicarial, Michael Rojas Martínez falleció en las últimas horas en Neiva. El hombre había resultado gravemente herido en septiembre de 2025 en el barrio Calixto, cuando se movilizaba junto a un compañero de trabajo y fue atacado por un hombre armado que le disparó en repetidas ocasiones.
A raíz de una de las heridas, que impactó su cuello, la víctima quedó con cuadraplejia y desde entonces permanecía bajo atención médica. Su muerte ha vuelto a generar preocupación en la comunidad por la seguidilla de hechos violentos que han golpeado a su familia en los últimos años.
Michael era hermano de Heidy Julieth Rojas Martínez, asesinada en enero de este año dentro de su vivienda en el barrio Nueva Granada. Según la información conocida, un hombre ingresó en la madrugada a la casa y le disparó delante de sus hijos. A este crimen se suman los homicidios de la madre, el padrastro y otro familiar, todos ocurridos en circunstancias similares.
De acuerdo con versiones conocidas por las autoridades, estos hechos estarían relacionados con una antigua rencilla con un hombre reconocido en el sector, quien presuntamente les habría advertido que si no abandonaban el barrio “desaparecería a toda la familia”. Con la muerte de Michael Rojas Martínez, ya son cinco los integrantes de este núcleo familiar asesinados, mientras la comunidad reclama avances en la investigación y medidas efectivas para esclarecer estos hechos y evitar nuevos episodios de violencia.
