El presidente Abelardo de la Espriella asumió el pasado 7 de agosto con una serie de compromisos en áreas como salud, educación, empleo, reducción de la pobreza, oportunidades para las mujeres, protección de niños y jóvenes, inversión privada y fortalecimiento de las regiones.
Uno de los principales desafíos será el sector salud. Durante su posesión, el mandatario planteó una inversión de $10 billones durante los primeros 90 días, destinada a atender diferentes necesidades del sistema.
La propuesta contempla $4 billones para deudas y nóminas atrasadas, $3 billones para medicamentos y tratamientos, $2 billones para pacientes con enfermedades crónicas y $1 billón para fortalecer entidades como el Invima.
El Gobierno también deberá definir cómo serán administrados estos recursos y qué mecanismos se utilizarán para garantizar que lleguen a hospitales, clínicas, pacientes y demás actores del sistema.
En materia de educación, De la Espriella aseguró que esta debe ser una herramienta para generar movilidad social y defendió una formación centrada en el conocimiento, la ciencia y el pensamiento libre.
El nuevo mandatario también insistió en que las aulas no deben convertirse en espacios de adoctrinamiento político y planteó una mayor relación entre la educación y las necesidades de la economía.
Ahora, los compromisos anunciados durante la campaña y la posesión deberán convertirse en políticas públicas y resultados concretos frente a las necesidades de los colombianos.
