Precio del café interno preocupa al gremio

Aunque en Colombia la producción de café disminuyó en un 7,5% durante el primer semestre del año y 11,2% durante el año cafetero debido al clima, y las exportaciones han caído a lo más bajo desde mayo del 2021, a nivel mundial hay una recuperación y el panorama es otro, que al final no favorecería a los colombianos.

Para el caso de la producción mundial las perspectivas provisionales para la producción total en el año cafetero 2022/23 muestran una recuperación en la producción, producto de Brasil entrando a su ciclo bianual positivo de producción de Arábica. Los pronósticos están en niveles cercanos a los 169 millones de sacos y 171 millones de sacos en el mundo, debido a la mejora en la producción de Arábica de Brasil.

Durante junio el precio promedio interno del café siguió bajando y fue de $1.577.900 por carga de pergamino seco, no solo cayó 16,8% frente al valor promedio registrado en mayo, sino que también fue un 27,4% inferior al observado un año atrás, según informe de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).

Precisamente y de acuerdo con el documento, este comportamiento negativo que continúa en julio, obedece a que ninguna de esas variables favorece en estos momentos, en suma, la contracción del valor interno está “justificado por la caída en la tasa de cambio, los precios internacionales del café y el diferencial del café colombiano”.

Durante junio, de acuerdo con el informe, la Tasa de Cambio Representativa del Mercado (TRM) fue de en promedio $4.214, lo cual representa una variación negativa de 7,2% respecto a lo observado durante mayo. Así mismo, el diferencial del café colombiano cayó un 63,3% a comparación de junio 2022 y se ubicó en un promedio de 27,60¢/lb. Este es el valor más bajo registrado para el diferencial desde julio del 2019.

Explicó el gremio que los diferenciales más débiles junto con el buen clima de cosecha en Brasil “han causado un impacto en la confianza del mercado. Se comenta en la industria acerca de una lenta demanda de los consumidores que se atribuye a un verano muy caluroso en varios países consumidores”.