Crisis histórica del arroz en el Huila pone en jaque la permanencia del cultivo

Los productores de arroz del Huila atraviesan uno de los momentos más complejos de los últimos años, una situación que, según advierten, podría llevar a la desaparición gradual del cultivo en el departamento si no se adoptan medidas urgentes. La preocupación crece en plena cosecha, cuando cientos de agricultores enfrentan serias dificultades para comercializar su producción y cubrir los altos costos de siembra.

Uno de los factores que más inquieta al sector es la restricción en la compra del grano por parte de algunos molinos, que estarían adquiriendo arroz únicamente a productores con respaldo crediticio, dejando por fuera a pequeños y medianos cultivadores. A esto se suma la finalización de la resolución que regulaba el precio de la carga, lo que abre la puerta a una posible reducción significativa en el valor del producto en las próximas semanas.

En el departamento se cultivan cerca de 30.000 hectáreas de arroz al año, pero apenas una fracción de esa área ha sido cosechada. De acuerdo con estimaciones del gremio, una parte considerable de los productores no ha logrado vender su arroz, lo que ya estaría generando pérdidas millonarias y afectando de manera directa la economía de miles de familias que dependen de esta actividad agrícola.

Los arroceros advierten que, de mantenerse este panorama, el cultivo podría dejar de ser viable en el Huila, poniendo en riesgo no solo el sustento de los campesinos, sino también la seguridad alimentaria regional. La falta de garantías en la comercialización, sumada al ingreso de arroz de contrabando y a la ausencia de políticas claras para el sector, profundiza una crisis que hoy tiene en alerta a todo el gremio