El papel de la mujer en la caficultura huilense continúa ganando protagonismo. Cada vez son más las productoras que lideran no solo los procesos de beneficio del café, sino también las decisiones técnicas y productivas en las fincas, consolidando al Huila como referente nacional e internacional en la producción de cafés especiales.
Uno de esos ejemplos es el de Daniela Díaz, joven caficultora de segunda generación de la vereda El Piñal, en el municipio de Gigante, quien ha convertido la innovación, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente en pilares fundamentales para producir cafés diferenciados dirigidos a mercados especializados.
Desde su finca, ubicada en una de las principales zonas cafeteras del departamento, Daniela participa activamente en todas las etapas del cultivo, desde el manejo agronómico y los planes de fertilización hasta los procesos de beneficio del grano, buscando obtener un café con altos estándares de calidad.
“La mujer ha venido asumiendo un papel cada vez más importante dentro de la caficultura. Hoy estamos implementando nuevas tecnologías y procesos que nos permiten generar valor agregado, producir de manera sostenible y responder a las exigencias de los mercados internacionales”, explicó la joven productora.
Además de supervisar las labores de recolección y beneficio, Daniela lidera actividades como el control de arvenses, el manejo de árboles de sombrío y la planificación nutricional de los cafetales, aspectos que, según señala, son determinantes para mejorar la productividad y la calidad del grano.
