La mistela huilense, la bebida tradicional que nació al calor de las fiestas sampedrinas

Entre las múltiples expresiones culturales que acompañan las festividades de San Juan y San Pedro en el Huila, una bebida artesanal continúa ocupando un lugar especial en la memoria y las tradiciones de las familias opitas: la mistela. Considerada por muchos como la bebida de las abuelas, esta preparación ha pasado de generación en generación y se mantiene como uno de los símbolos gastronómicos de la temporada sampedrina.

La historia de la mistela está ligada a las celebraciones populares de los municipios huilenses, donde surgió como una alternativa más suave al aguardiente tradicional. Con el paso de los años, las familias comenzaron a mezclar el licor con hierbas aromáticas, azúcar y otros ingredientes naturales, creando una bebida de sabor dulce y aroma característico que rápidamente se convirtió en protagonista de reuniones familiares, fiestas patronales y encuentros culturales.

Su preparación varía según la tradición de cada hogar, aunque comúnmente incluye aguardiente acompañado de plantas aromáticas como hierbabuena, menta, limoncillo, romero o mejorana. La mezcla suele reposar durante varios días para que los sabores se integren, dando como resultado una bebida que para muchos representa el legado culinario y cultural de los antepasados huilenses.

En medio de la celebración del 65° Festival del Bambuco y los 90 años del Sanjuanero Huilense, la mistela continúa siendo una de las tradiciones que conecta a las nuevas generaciones con las raíces del departamento. Más allá de una bebida, representa una costumbre familiar que evoca recuerdos, historias y la identidad de un pueblo que cada año celebra con orgullo sus expresiones culturales más auténticas.