Las autoridades intensifican los controles sanitarios y de trazabilidad en la capital huilense con el propósito de combatir el abigeato y evitar la comercialización ilegal de productos cárnicos que puedan representar un riesgo para la salud de los consumidores. En uno de los más recientes operativos fueron incautados más de 244 kilogramos de carne que no contaban con la documentación exigida por la normatividad vigente.
El procedimiento fue adelantado por unidades de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Neiva, en coordinación con funcionarios de la Secretaría de Salud Municipal, durante labores de inspección, vigilancia y control realizadas en el barrio Luis Carlos Galán, en la comuna dos de la ciudad.
Durante la verificación, las autoridades detectaron que el producto cárnico carecía de los documentos necesarios para acreditar su procedencia legal y garantizar su trazabilidad sanitaria. Según el reporte oficial, esta situación representa un incumplimiento a las disposiciones establecidas en la Resolución 0240 de 2013 y el Decreto 1500 de 2007, normativas que regulan las condiciones para el transporte, comercialización y consumo de productos de origen animal.
La carne incautada fue avaluada en aproximadamente 3,1 millones de pesos y quedó a disposición de las autoridades competentes, que adelantarán los procedimientos correspondientes para determinar su destino final. Las autoridades señalaron que este tipo de controles buscan evitar que productos de origen desconocido lleguen a los hogares huilenses, especialmente durante la temporada de festividades, cuando aumenta la demanda de alimentos.
El comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, coronel Héctor Jairo Betancourt Rojas, indicó que estas acciones hacen parte de una estrategia permanente para fortalecer la seguridad alimentaria, prevenir el sacrificio clandestino de animales y combatir las redes dedicadas al abigeato. Asimismo, anunció que los operativos continuarán en diferentes sectores del municipio con el fin de proteger la salud pública y garantizar que los productos cárnicos comercializados cumplan con todas las condiciones sanitarias exigidas por la ley.
