El nacimiento de los primeros trillizos en la sede Myriam Parra de la Clínica Medilaser marcó un hecho histórico para la institución. Simón, Milan y Anthony llegaron al mundo en medio de un procedimiento de alta complejidad que puso a prueba la capacidad asistencial materno–perinatal del centro médico.
La madre, Angélica Candil Beltrán, supo a las nueve semanas de gestación que no esperaba un bebé sino tres, una noticia que transformó la vida de su familia tras haber enfrentado previamente la pérdida de dos embarazos. Debido a tratarse de una gestación de alto riesgo, recibió seguimiento especializado en perinatología y controles periódicos, bajo estricta vigilancia médica.
El parto requirió la intervención de un equipo multidisciplinario conformado por especialistas en ginecología, anestesiología, neonatología y personal de UCI Neonatal y UCI Adultos. Tras el nacimiento, Angélica permaneció en cuidados intensivos, mientras los recién nacidos recibieron atención especializada durante más de veinte días, incluyendo plan canguro y acompañamiento integral del equipo de salud.
Finalmente, el 23 de diciembre la familia pudo regresar a casa con los tres bebés en buen estado de salud. El caso no solo representa una historia de esperanza para sus padres, sino que reafirma la capacidad técnica y humana de la institución para atender partos de alta complejidad en el sur del país.
