En el inicio del mes de la niñez, Isabella Lozano Mejía protagonizó un emotivo momento al tocar la llamada “campana de la vida”, símbolo que marca el final de su tratamiento contra el cáncer en una institución de salud de la ciudad de Neiva.
El acto estuvo acompañado por personal médico, familiares y profesionales de la Unidad de Cancerología, quienes celebraron junto a la menor la culminación de este proceso médico que representa una nueva etapa para su vida y su salud.
La ceremonia de tocar la campana es una tradición en muchas unidades oncológicas, donde los pacientes que logran completar sus tratamientos anuncian con este gesto el cierre de una etapa marcada por la lucha, la esperanza y el acompañamiento médico.
El caso de Isabella se convierte en un mensaje de esperanza para otras familias que atraviesan procesos similares, especialmente en el marco del mes de la niñez, recordando la importancia del apoyo familiar y del trabajo del personal de salud en la recuperación de los pacientes pediátricos.
