Robo de rejillas de alcantarillado compromete la seguridad y bienestar de los Neivanos

Cerca de una decena de rejillas de alcantarillado han sido arrancadas y robadas. Esto junto a las lluvias ha afectado a cinco viviendas debido a la falta de estas tapas, al llenarse de residuos sólidos, se desborda y el agua ingresa a las casas. Los incidentes ocurrieron en la carrera 52 entre las calles 23 y 27 del barrio Las Palmas, en el este de la capital del Huila.

Al parecer, los responsables de estos robos venden las rejillas a precios bajos en chatarrerías de la ciudad. Elvira Soriano, residente del sector, explicó: “Como se llevaron el marco metálico, la basura obstruyó el tubo del alcantarillado y, durante las lluvias del mes pasado, el agua se acumuló, inundando nuestras casas. En una semana, enfrentamos esta situación dos veces y tuvimos que levantarnos de madrugada con baldes para sacar el agua”.

Ante la denuncia, la líder comunal hizo un llamado a los funcionarios de Empresas Públicas para que reinstalen las estructuras metálicas, preferiblemente de otro material, para evitar nuevos accidentes. Sobre el hurto de las tapas de alcantarilla y medidores de hierro, Empresas Públicas indicó que ya no compran estos elementos en ese material, sino en madera plástica para evitar robos.

Además, se informa de daños continuos en la red de acueducto en la ciudad, causando pérdida de agua potable en algunos sectores, como la carrera 23 con calle 13 del barrio Arismendi Mora. La gerente de Empresas Públicas, Gloria Vanegas, explicó que la infraestructura de acueducto es obsoleta, y se necesitan 1.2 billones de pesos para cambiarla por completo, según un estudio realizado por la administración anterior.

En cuanto al robo de medidores y tapas, se destaca que esta problemática ha aumentado en los últimos años. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) informó que, en los últimos tres años, se han registrado 17,225 casos de hurto de tapas de alcantarilla en Bogotá. La reposición de cada tapa robada tiene un costo cercano al millón de pesos, sumando pérdidas de $16,000 millones en los últimos tres años. La entidad enfatiza que estos elementos no son reciclables, lo que agrava aún más las consecuencias de estos robos. Invitan a la ciudadanía a denunciar este tipo de delitos.