La Contraloría Municipal de Neiva puso bajo revisión el proyecto de la subestación del Cuerpo Oficial de Bomberos, una obra ubicada en el barrio San Miguel Arcángel, en el oriente de la ciudad, que ha sido objeto de cuestionamientos por su funcionamiento y el cumplimiento de los objetivos para los que fue construida. 
El proyecto, cuya inversión supera los $8.200 millones, fue concebido para mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias en comunas como la 5, 7, 8 y 10, zonas que durante años enfrentaron dificultades por la distancia con la estación central de bomberos. La infraestructura tiene capacidad para albergar cerca de 49 unidades y varios vehículos de emergencia, además de contar con sala de crisis y áreas operativas. 
Sin embargo, el ente de control decidió revisar el proceso debido a interrogantes sobre el desarrollo del proyecto y su impacto real en la prestación del servicio, teniendo en cuenta que la obra enfrentó retrasos y ajustes presupuestales desde su contratación, firmada inicialmente en 2022. 
La investigación busca determinar si la infraestructura está cumpliendo con el propósito para el cual fue financiada con recursos públicos y si el proceso de ejecución se ajustó a los principios de eficiencia, planeación y transparencia. Mientras avanza la revisión, la Contraloría continuará recopilando información técnica y administrativa sobre el proyecto.
