Violenta jornada en Colombia: atentado con carro bomba en Cali y derribo de helicóptero en Antioquia dejan al menos 13 muertos

Bogotá, 21–22 de agosto de 2025 – En una escalada de violencia sin precedentes, hoy Colombia vivió dos ataques terroristas simultáneos: un carrobomba detonó cerca de la Escuela Militar de Aviación en Cali, y un helicóptero de la Policía fue derribado por un dron cargado de explosivos en la zona rural de Amalfi, Antioqui

Atentado en Cali: carrobomba deja al menos 5 muertos y 36 heridos

Una explosión devastadora, atribuida a un carro bomba, sacudió los alrededores de la Base Aérea Marco Fidel Suárez en Cali. El hecho dejó un saldo inicial de cinco personas muertas y 36 heridas, según la Alcaldía local. Posteriormente, cifras oficiales confirmaron seis fallecidos y más de 70 heridos, mientras que otras fuentes elevaron el número de víctimas mortales a siete.

El presidente Gustavo Petro calificó el hecho como una acción terrorista vinculada a la “Junta del Narcotráfico” y “disidencias de las FARC”, especificamente la columna Carlos Patiño. En respuesta, el alcalde Alejandro Éder ofreció una recompensa de 400 millones de pesos por información que conduzca a los responsables, al tiempo que se reforzó la seguridad en accesos clave de la ciudad.

En Antioquia: ataque con dron derriba helicóptero de la Policía y deja ocho muertos

Al mismo tiempo, en la zona rural de Amalfi (noreste de Antioquia), un helicóptero Black Hawk de la Policía fue derribado por un dron cargado con explosivos durante una operación de erradicación de cultivos ilícitos. Las autoridades confirmaron la muerte de ocho policías y el saldo de ocho heridos, aunque cifras anteriores mencionaban seis muertos y siete heridos.

El ataque fue atribuido al Frente 36 del Estado Mayor Central (EMC), una disidencia de las FARC, bajo el mando de alias “Calarcá”. Las autoridades desplegaron aeronaves de refuerzo y activaron redes hospitalarias para atender a los heridos.

Sumando ambos eventos, los ataques dejaron al menos 13 personas muertas (6–7 civiles en Cali y 8 uniformados en Antioquia) y numerosos heridos.

  • El presidente Gustavo Petro anunció que declarará al Clan del Golfo y a las disidencias de las FARC como organizaciones terroristas, responsabilizándolas directamente de los atentados.
  • El Senado, actores políticos como Carlos Fernando Galán, y autoridades locales condenaron enérgicamente los actos y urgieron un reforzamiento de la seguridad nacional.
  • Se declaró el acuartelamiento de primer grado en todas las unidades militares del país, activando protocolos extraordinarios de alerta.

Estos atentados representan una de las peores escaladas de violencia desde la firma del acuerdo de paz. Ambos ataques evidencian un uso creciente de drones explosivos y carrobombas por parte de grupos criminales especializados. Colombia ha visto reflejado en uno solo día un ciclo de terror que combina sofisticación técnica y brutalidad, apuntando tanto a la fuerza pública como a la población civil.