ibertad hasta que la Sala de Primera Instancia defina la pena, que podría estar entre cuatro y ocho años de prisión.
Según anticipó este diario, la decisión implica que Palomino será condenado por intervenir indebidamente en la captura del ganadero cordobés Luis Gonzalo Gallo Restrepo, investigado por concierto para delinquir, lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
La sentencia, a cargo del magistrado Jorge Caldas Vera, será leída a las 2:30 p. m. de este jueves. El fallo detalla que el 8 de febrero de 2014, cuando Palomino era director general de la Policía Nacional, acudió junto al entonces director de la DIJIN, mayor Jorge Enrique Rodríguez Peralta, a la residencia de la fiscal Sonia Lucero Velásquez.

De acuerdo con la Fiscalía, la reunión —grabada por la funcionaria— tuvo como objetivo que se suspendiera la orden de captura contra Gallo Restrepo. En la conversación, el acusado resaltó la “importancia social” del ganadero y sus vínculos con figuras como el expresidente Andrés Pastrana y el presidente del Banco Mundial, para justificar su intervención.
El testimonio de la fiscal Velásquez confirma que la visita carecía de un propósito funcional claro. Previo al encuentro, recibió una llamada del mayor Rodríguez Peralta para advertirle que Palomino “deseaba verla”. Ese mismo día, la fiscal había entregado las órdenes de captura y un predossier del operativo contra funcionarios del Fondo Ganadero de Córdoba al coronel Martín Romero, subordinado de Rodríguez.
Velásquez relató que Palomino llegó “sin ninguna formalidad oficial” y describió a Gallo Restrepo como “una persona honorable, reconocida por sus donaciones a causas nobles y con cercanía a altos dirigentes nacionales e internacionales, como un expresidente de Colombia, directivos del grupo Bavaria y figuras de la banca internacional”.
Aunque la fiscal reconoció que no recibió una solicitud directa para archivar o suspender la orden de captura, sí afirmó que sintió “presión institucional” debido a la jerarquía de Palomino y al contexto de la visita.
Para la Corte Suprema, el testimonio de Velásquez fue concluyente: “Se sintió intimidada y presionada por la presencia del general Palomino y, por esa razón, luego de la indagatoria de Gallo Restrepo lo dejó en libertad de manera inmediata, sin corroborar la información aportada por la defensa, dado el tiempo que tenía para resolver su situación jurídica”.